
Por qué una respuesta rápida realmente reduce las facturas de energía
La mayoría de los ingenieros piensan que ahorrar energía se trata simplemente de utilizar aislantes más gruesos o bombillas de menor potencia. Pero si se trata de secar pan a escala industrial, lo importante es el tiempo que transcurre entre el momento en que el sensor detecta una disminución de temperatura y el momento en que el calentador comienza a funcionar a plena potencia.
Se trata de un simple retraso en el tiempo: los segundos que pasan desde que el sensor detecta la disminución de temperatura hasta que el calentador comienza a funcionar a plena potencia.
El problema con los calentadores “lentos”
Piense en los calentadores convencionales. Tienen mucha masa térmica, lo que significa que tardan en calentarse. Además, siguen emitiendo calor mucho después de que se apaga el interruptor. Esto provoca algo que llamamos “sobrecalentamiento”. El controlador alcanza la temperatura deseada y se apaga, pero el calentador sigue emitiendo calor. Como resultado, el pan se cocina en exceso y se desperdicia energía, solo porque el equipo no puede detenerse de inmediato.
Nuestros calentadores infrarrojos resuelven este problema. Dado que utilizan radiación en lugar de convección, alcanzan la temperatura de operación en cuestión de segundos. Se puede encender y apagar el calentador con total precisión. Ya no hay necesidad de luchar contra el calor residual que no se desea.
Energía más eficiente, menos desperdicio
Cuando el sistema responde tan rápidamente, se puede ajustar mejor el sistema PID. En lugar de dejar que el calentador funcione al 40% de su capacidad todo el día para mantener la temperatura estable, se pueden utilizar “pulsos” de calor. Es como pisar el acelerador en lugar de mantenerlo a mitad de potencia. De esta manera, se mantiene la superficie del pan exactamente donde debe estar, sin convertir toda la cámara del horno en una sauna.
Un consejo sobre el hardware
Existen ciertos compromisos. Una respuesta rápida requiere una alta densidad de potencia. Se obtiene ese calor instantáneo, pero eso ejerce mucha presión sobre los cables eléctricos. Si se encienden y se apagan estos elementos rápidamente, no vale la pena usar relés mecánicos, ya que se quemarán casi de inmediato. Es necesario utilizar relés de estado sólido de alta calidad para manejar esa carga.
Construimos estos sistemas para aquellos casos en los que el tiempo de secado representa un gran obstáculo. Al eliminar ese retraso en el calentamiento, se utiliza menos energía por cada pan. Es una forma más eficiente y rápida de trabajar.